
HOLA SOY NONO
La Perra que está detrás de todo esto
Durante 12 años intenté encajar el yoga en mi vida: iba y venía, empezaba motivada y lo dejaba, me frustraba, cambiaba de escuelas y maestras... Me decían que el yoga me iría muy bien, pero yo no conseguía conectar con eso, esa disciplina y esa rectitud "no eran para una persona como yo": inconstante, inestable, procrastinadora...
​
Pero hace unos 3 años algo cambió: empecé a escucharme dentro de la práctica y a sentir en vez de cumplir. Entonces la constancia apareció sola e ir a yoga dejó de ser una obligación, se convirtió en un disfrute. Por fin le encontré sentido: el yoga me ayuda a mirarme y a dejar de pelearme conmigo.
​
Hace un año me certifiqué como profesora de Vinyasa y ahora enseño para que otras dejen de pelearse consigo mismas como me pasaba a mi. Mis clases no van de hacerlo bien, van de hacerlo a secas. De usar la práctica como un laboratorio donde mirarte, desmontar patrones y construir una relación más honesta contigo. Creo que el yoga te transforma cuando dejas de huir de ti.